viernes, 6 de febrero de 2015

El pago de las traiciones…

Polvorín
José Ángel Solorio Martínez
Febrero 06 2015
           Las traiciones de la familia Luebbert, esperaron años para ser cobradas. Durante su largo trayecto en la política, Oscar Luebbert coleccionó al menos dos estafas contra correligionarios suyos en Reynosa: Humberto Valdés Richaud y Reynaldo Garza Elizondo. A Betico, el esposo de María Esther –hoy candidata a diputada federal- le jugó las contras en la campaña por la alcaldía. El jocoso político fue inmolado por una engañifa orquestada desde las oficinas del gobernador.
           (Oscar, envió a sus mejores cuadros operativos a apoyar a Francisco Cabeza de Vaca que finalmente resultó triunfador. Es fecha que el actual dirigente del Movimiento Territorial –MT- en Tamaulipas, llora esa afrenta).
Primera deuda.
           Años después, el sacrificado por las truculencias de Luebbert y su esposa, fue el dirigente de la CTM reynosense, Reynaldo Garza Elizondo. De nueva cuenta, los Luebbert enviaron a sus seguidores a movilizarse a favor del PAN. La razón: deseaban cerrar el paso al líder obrero a la alcaldía de Reynosa.
Segundo pasivo.
           Si algo tiene la política tamaulipeca, es su intensa como fatal carga karmática: todo lo que haces, se te devuelve. Y algunas veces, como dijo el filósofo Fox: copeteado.
           Hoy, el Betico y Chacho –así le dicen al cetemista sus más cercanos amigos- tienen en sus manos la vara con la cual serán medidos los tramposos Luebbert.
           “Va a renunciar a la candidatura María Esther Camargo…”, dijo el Betico en Ciudad Victoria. Y para potenciar el veneno, apuntó:
           -Y yo puedo ser el sustituto…
           (Esto salió a relucir, luego de la embestida nacional mediática contra el ex alcalde priista reynosense y su esposa).
           El Chacho no ha sido tan visceral. Sólo ordenó a las huestes cetemistas no asistir a los eventos de la aspirante Camargo de Luebbert. Ni a los consejos políticos del PRI. Y vaya que hacen bulto en el tricolor los obreros: son más de 50 delegados.
           ¿Qué tanto está afectando a María Esther, estos enfrentamientos soterrados?..
           ¿Serán los efectos de la ausencia de un delegado del CDE?..
           ¿Los Luebbert, superarán sus pasadas trapacerías sin daño?..
           Sabrá Dios…

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