domingo, 1 de febrero de 2015

PAN, DESGASTE CRONICO...

GACETA
Raul Terrazas Barraza
01 Febrero 2015 
Desde el momento que Agustín Chapa Torres, estuvo de nuevo en la Dirección del DIF de Nuevo Laredo, donde pidió permiso para contender por la presidencia del comité estatal del PAN, se consideró lógico que los argumentos presentados para impugnar el proceso que perdió frente a César Verástegui Ostos funcionarían.
Este fin de semana llegó al despacho del encargado del PAN, Pablo Cantú Hinojosa el documento que contiene la resolución del comité nacional panista y en el cual se asienta como improcedente la impugnación del nuevoladerense que pretendió convertirse en la punta de lanza del grupo fronterizo.
Les ganó la partida el equipo que trae en el territorio estatal el Senador Francisco García Cabeza de Vaca y al cual pertenece el exalcalde de Xicoténcatl.
La resolución del comité nacional, instruye además a Cantú Hinojosa para que organice en menos de cinco días la entrega recepción de las instalaciones del PAN, con ello los que ganaron la contienda interna esperan poner punto final a asuntos, aunque, desde la comodidad de una oficina municipal, quien perdió el proceso hizo ver que recurrirá a instancias superiores para que analicen los argumentos que para el comité nacional no fueron válidos.
Los panistas dicen que las riendas del comité estatal las tiene ya Verástegui Ostos, pero, trabaja desde afuera para que se cumplan los tiempos previstos para las inconformidades de los perdedores.
Hay que recordar que la inactividad en la dirigencia de cualquier partido en medio de un proceso electoral que está a la mitad, si consideramos que arrancó en los primeros de octubre del año pasado y concluirá a principio de junio próximo, es fatídica porque se debilitan las estructuras y se incumplen las obligaciones marcadas en las Leyes electorales para los partidos.
Obvio, no queremos decir que Cantú Hinojosa ha fallado, el asunto es que, carece de la autoridad moral plena para tomar decisiones políticas, como el caso de las designaciones de los candidatos a las Diputaciones Federales, que están más frías que el invierno actual y en el momento que resuelvan, corren el riesgo de quedarse cortos sobre las expectativas que tienen los panistas de la entidad.
Por donde quiera que se vea, el PAN tiene infinidad de factores que le llevan a padecer un desgaste crónico y lo que sorprende es que, a pesar de que todos los panistas saben esto, todavía alzan la voz para señalar que ganarán en las elecciones de junio venidero, lo cual, en el terreno de las realidades, cada vez está más distante.
Analizado por Distrito, encontramos que la situación electoral del PAN es difícil, solo por mencionar algunos casos, en Reynosa, aunque el candidato panista a la diputación sea el hermano del Senador García Cabeza de Vaca, Ismael, tiene mucho terreno perdido frente al PRI, por la gran aceptación que tuvo en todos los sectores del Distrito la candidata del PRI, Esther Camargo de Luebbert.
El otro caso es Victoria, donde cualquiera que haya sido la decisión de los militantes panistas sobre las aspiraciones de Alma Edith Ramírez Izaguirre, Guillermina Rivera Velázquez y Maricela Patiño Loya, será una candidatura débil comparada con la del PRI que postula al exalcalde, exdiputado federal, exsecretario de Finanzas y exlíder del comercio organizado, Miguel González.
Ni modo que el presidente del comité municipal panista Javier Mota Vázquez tenga una vara mágica que le permita cambiar las cosas a favor del PAN, es más, aquí de quien tienen que cuidarse de gente que estuvo con ellos, como Gustavo Cárdenas Gutiérrez, porque a la hora de la elección les quitará muchos votos azules para transformarlos en naranjas, en virtud de ser candidato del minoritario Partido Movimiento Ciudadano, en el cual se refugió desde las elecciones locales anteriores, al enojarse porque prefirieron que el candidato a la presidencia municipal fuese Arturo Soto Alemán y no él.
Las urnas le dieron la razón al empresario matamorense porque mandó al PAN al tercer lugar de la votación, pero, a pesar de la escoba con la que barrería al PRI, los sufragios obtenidos no fueron suficientes para evitar el contundente avance político del licenciado Alejandro Etienne Llano, actual alcalde de esta capital.
De acuerdo al esquema interno del PAN, se supone que unos ocho mil militantes se presentarían a los 31 centros de votación, para que definan quienes se quedarán como candidatos. En el caso de Victoria, se esperaba una participación superior a 600 militantes.
Los otros.
Donde hubo gresca fue en Tampico, entre los simpatizantes del Partido Movimiento de Regeneración Nacional, porque familiares del tabasqueño Andrés López Obrador que viven en el Puerto Jaibo, se presentaron a la Asamblea donde se elegirían a los candidatos para la Diputación Federal de mayoría y plurinominal.
En el primer caso, sí se logró avalar a la profesora María Guadalupe Covarrubias Cervantes, pero, en los plurinominales las cosas no funcionaron, tras el argumento de Úrsula Mojica Obrador de que la asamblea no era democrática y por lo tanto debería de suspenderse, lo cual lograron a pesar de que estaba allí el secretario general del PMRN en la entidad, José Ángel Ordoñez González y el Delegado nacional Gilberto Ortega Pérez.
La relación de los nombres para la Diputación plurinominal no logró construirse y según esto esperarán las parientas de López Obrador esperarán que el tabasqueño vaya a Tampico, como lo tiene programado ya, a fin de que tome las decisiones correctas o democráticas, como ellas plantearon este fin de semana.
Ya que andamos por el rumbo de los partidos, diremos que el PRI victorense ha calado bien su estructura para respaldar las actividades proselitistas de la fórmula que contenderá por la Diputación Federal.
Se trata de una estrategia bien sustentada y estudiada por Carlos Morris, presidente del comité municipal que le permite estar cerca de la militancia y los simpatizantes, mediante coordinadores de trabajo que llegan hasta la base.
Se trata de un plan transformado que operan 20 Coordinadores de área en el municipio y de ellos depende un equipo priísta de 150 coordinadores de zona, que tienen la encomienda de accionar a nivel de las manzanas que conforman los seccionales.
De esta forma la probada estructura operativa del comité municipal priísta llega a todos los rincones del municipio para dar una respuesta inmediata a sugerencias y planteamientos de los militantes.
Además del fortalecimiento de la estructura, Morris Torre cuida mucho la atención política personalizada, para que los ciudadanos identifiquen siempre que el PRI está allí, al pendiente de que las cosas se hagan o bien actuar con gestor incansable para que, cada compromiso que hicieron los funcionarios salidos del PRI, se cumpla.
Es de esperarse la estructura resista todo tipo de embates de sus adversarios, en especial no escuchar el “canto de las sirenas” que actuarán a favor del Partido Movimiento Ciudadano.

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