miércoles, 27 de abril de 2016

El Fogón

La bendita equidad…
José Ángel Solorio Martínez
          La equidad de género, metió en un brete a los partidos políticos en este intenso 2016 en Tamaulipas. Postular obligatoriamente a 22 candidatas a alcaldes con niveles competitivos, ha sido uno de los mayores retos de la red partidista regional. El PRI, PAN, PRD, MORENA y Movimiento Ciudadano, las organizaciones con mayor estructura en la entidad, no pudieron cubrir holgadamente ese mandato jurídico con cuadros femeniles de capitales políticos respetables.
          En el PAN, acaso las candidatas de Altamira, Miguel Alemán, Matamoros y Reynosa sean las de más respetable empaque. Sus virtudes, las están ubicando como las damas panistas de potencias importantes, aunque sus posibilidades de triunfo no son tan sonrientes como sus presencias en aquellas ciudades.
          Las féminas del PRD, MORENA y otros, ni se ven ni se escuchan.
         Las mujeres independientes, no les alcanzó la cuota de firmas que el IETAM puso para su registro.
A Partido Movimiento Ciudadano, apenas le alcanzó para cubrir Ciudad Victoria y Reynosa con mujeres poderosas.
          En Miguel Alemán, el tricolor postuló a Amanda Barrera. Va contra una panista maciza. La experiencia de la priista, se va imponiendo –lleva más de 20 años en la política miguelalemanense- en tanto su adversaria apenas da sus primeros pasos en las contiendas electorales.
          Cualquier otra dama, hubiera sido aplastada por la panista Corro.
          No así con Amanda, que amarró consensos en tanto la candidata azul, pensaba en aceptar o rechazar la invitación del PAN.
          El PRI lanzó a Griselda Dávila Beas en San Fernando. Con una trayectoria de regidora, diputada local y diversos cargos en su sector –CNC- desde el más modesto en su ejido hasta representar nacionalmente a las mujeres campesinas.
          Es sin duda, la política sanfernandense de mayores vuelos. 
          No la tiene fácil. Enfrenta a un candidato panista con recursos y con relevancia en el pueblo. Tiene a su favor, la diputada con licencia, su influencia popular amplia: es en la periferia de la ciudad la más conocida y la de más sólida trayectoria.
         Es, sin duda, uno de los activos de Baltazar Hinojosa Ochoa en las planicies tamaulipeca cuyo centro es San Fernando.
          En Villa de Casas, el tricolor también atinó en la mujer de expectativas más ciertas: la profesora Nora Hilda de los Reyes. Nacida en la política en los movimientos sociales de la izquierda tamaulipeca, en los últimos años se incorporó al partido del magisterio de donde fue invitada a participar en coalición con el PRI como candidata a la alcaldía.
          Una de las virtudes de la profesora Nora es su militancia en proyectos educativos en Villa de Casas. Gracias a su labor, todos los estudiantes de esa comunidad, disfrutan de becas educativas. 
          El PAN lanzó a un candidato competitivo en este municipio, sobre todo por los recursos económicos que maneja. De los Reyes, ha arreciado su campaña. El PRI y sus coaligados no se equivocaron con la profesora. También, es la dama que mayores consensos suma al candidato a la gubernatura Hinojosa Ochoa entre los ciudadanos de Casas.
          En Altamira, el institucional, no erró con Griselda Carrillo. Diputada local y luego titular de la Sedesol en ese municipio, es la mujer de mayor peso político en la ciudad. El PAN, lanzó al ruedo a una mujer sin experiencia pero con la sombra de su esposo –Juvenal Hernández, ex alcalde priista y ahora promotor panista-, que la apoya con todo.
          A Griselda se le aclaró el escenario, con el desmantelamiento de la estructura económica del PAN altamirense: la PGR echó el guante a dirigentes regionales de los poderes fácticos, que apuntalaban económica y políticamente a la panista.
          En Tampico, las alianzas del PRI salvó la equidad de género. La profesora Magda Peraza Guerra, uno de los actores políticos más destacados del puerto en los últimos años, no parece tener problema para aplastar al candidato panista, que aparte, fue uno de sus alumnos menos destacados.
          A pesar de los resquemores que los priistas tienen con Peraza Guerra –es una trapecista que ha andado en el PRI, PAN y PANAL-, no parece correr ningún riesgo frente a un PAN desarticulado y sin estructura.
          ¿Y las restantes 17 candidatas priistas?..
          Sufriendo una equidad que les cayó del cielo


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