jueves, 30 de junio de 2016

Candelero

Peña Nieto ante su IV Informe y….
Junio 29/2016
Abraham Mohamed

Suicidio político sería para el Presidente Peña Nieto no reordenar al país en los dos meses que le faltan para rendir su IV Informe de Gobierno el próximo 1 de Septiembre.
          Y digo que sería fatal, porque tiene que demostrar que es un Jefe de Estado y de Gobierno fuerte porque cuenta con el apoyo de las mayorías y por lo mismo no habrá de ejercer abusivas y arbitrarias acciones de poder.
          Para ello ya dijo el Presidente, y es correcto, que no caerá en las provocaciones que corrientes políticas extremistas realizan aprovechándose de los maestros disidentes, de los familiares de los desaparecidos normalistas de Ayotzinapa, de las recientes víctimas de Nochixtlán,  ni por el descontento que existe entre otros sectores socio-políticos-económicos  que se han visto afectados en sus ilícitos intereses.
          Estoy convencido que en un Estado débil no hay justicia y menos libertad; que éstas solo se encuentran en un Estado fuerte que para preservarlas, debe actuar apegado estrictamente a Derecho porque es donde está la razón de la libertad y justicia que todos queremos.
          Sería estulto soslayar que vivimos tiempos muy difíciles; que México se encuentra en una grave crisis agravada con  los dos enormes recortes del gasto público federal que en este año ya suman $163,300 millones de pesos ($131 mil 300 millones en febrero y $31 mil millones en junio) y que, sin ser catastrofistas, podemos adelantar que se tienen proyectados más recortes para el 2017 y el 2018, lo cual implicará mayor austeridad y más dificultades financieras. Está muy claro que esta afectación se deriva de las fuertes crisis que también golpean a la mayoría de los países con los que tenemos tratos comerciales por estar inmersos necesariamente en este mundo globalizado.
          Esto me lleva a recordar que una situación semejante enfrentó Miguel de la Madrid al asumir la Presidencia el 1 de Diciembre de 1982.
          En ese tiempo a nivel internacional había incertidumbre y temor por el desorden económico, (como ahora ocurre tras el Brexit  que es la salida de Inglaterra de la Unión Europea) por lo que el fantasma de la recesión apareció, como resurge también ahora.
          Entonces se registraba (todo como ahora) un proteccionismo disfrazado de libre cambismo; una guerra comercial aún entre aliados; alza en los productos industrializados y desplome de precios en materias primas –como ocurre con el petróleo- solo faltaba, como luego sucedió, que subieran las tasas de interés para poner de rodillas a los países como México, llevándolos a la insolvencia.
          Parece que la historia se repite y que nosotros volvemos a las mismas.
          Ya tenemos afectado el ahorro interno y la inversión nacional y, para atenuar el perjuicio de la baja económica, al Presidente Peña Nieto no le queda otra más que fortalecer lazos con los poderosos amigos que tenemos que son Estados Unidos y Canadá –lo cual ya hace- para  para impulsar la planta productiva local y abatir el desempleo que causa el malhumor de la gente porque cada día es más difícil conseguir lo necesario para satisfacer las necesidades mínimas de subsistencia.
          Obvio que esto lo aprovechan los enemigos del régimen que le agregan la violencia, inseguridad, corrupción e impunidad prevaleciente para fomentar ese enojo, la desconfianza y pesimismo contra el gobierno peñista, cuestionando inclusive su capacidad para administrar al país y resolver las necesidades de los mexicanos.
          Tal vez el mismo Presidente Peña Nieto está inquieto porque sus enemigos han creado el clima propicio para madrearlo a él y también al Sistema que rige la vida socio política del país. (En lo personal, sí creo que dicho Sistema que ya lleva 87 años, está vetusto y debe actualizarse y, adelantándome, puedo decir que en eso tendrá pronto, mucho que ver, Manlio Fabio Beltrones).
          ¿Pero quiénes son los enemigos del Presidente Peña y del Sistema?  
          Ah, pues fíjese usted que no son muchos, pero sí aquellos como:
          1.- Andrés Manuel López Obrador, cuyo último deseo pudiera ser que lo amortajaran con “su Banda Presidencial como Presidente Legítimo de México” y que sus restos reposen para siempre en la Rotonda de las Personas Ilustres en el panteón de Dolores.
          2.- Los líderes de la CNTE-  que han visto afectados sus ilícitos intereses que les producían millonarias cantidades de dinero mediante sus transas con recursos de los propios maestros, de la SEP y  de los gobiernos de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán principalmente y párele de contar.
          3.- Pudieran ser también enemigos del Presidente Peña Nieto y del Sistema los líderes de los “macheteros” del Frente Popular en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco que no le perdonan que siendo gobernador del Edomex, no haya hecho nada para evitar la represión y encarcelamiento que ordenó el entonces panista Presidente de la República, Vicente Fox, por defender sus tierras ante el despojo que habían transado altos funcionarios federales y estatales en descarado tráfico de influencias para construir ahí el proyectado nuevo aeropuerto de la Ciudad de México y obviamente hacer su multimillonario negocio.
          Tengo que decir que molestos con el Presidente, con funcionarios de su gobierno, con gobernadores, con jefes policíacos y con el Sistema, se ubican y con razón, a los familiares de los 27 mil desaparecidos; a los más de 35 mil asesinados –unos ejecutados por los mafiosos y otros por las policías y las fuerzas armadas- cuyas muertes están impunes. Igual están millones de personas que han sido víctimas de la delincuencia organizada que los ha secuestrado, extorsionado, mancillado y que reclaman justicia.
          También se quejan empresarios –contratistas y proveedores- a quienes gobernantes rateros los han arruinado al no pagarles los servicios prestados y lloran su infelizaje más de siete millones de  trabajadores que perdieron su empleo por la crisis y quienes ahora con sus familias son mexicanos en pobreza extrema.
          Pero le quiero decir a usted, que pese a todo esto, no somos una nación vencida y sin recursos ¡no!...encaramos, es cierto, muy serias dificultades pero estoy seguro que las vamos a superar como lo logramos pese al desolador futuro que se nos proyectó en 1982 al iniciar su gobierno Miguel de la Madrid, quien por cierto, siempre sostuvo que “la corrupción somos todos”.
          Es que precisamente, la corrupción actual que corroe las estructuras del Sistema generando impunidad e injusticia, es la que va a empezar a combatir en serio el Presidente Peña Nieto en éstos próximos meses para llegar a su IV Informe de gobierno con buenas noticias.
          Y esas buenas noticias pueden ser que se investigue y proceda contra los gobernadores que están señalados como corruptos y que son los priistas, Roberto Borge de Quintana Roo y los Duarte, César de Chihuahua y Javier de Veracruz, todos ellos acusados formalmente por los gobernadores electos del PAN que los sustituirán y son Carlos Joaquín González, Javier Corral y Miguel Angel Yunes respectivamente.
          Igualmente se seguirá la acción penal contra el ex gobernador panista de Sonora, Guillermo Padrés, su hermano y demás parentela, lo mismo que contra el ex gobernador priista de Nuevo León, Rodrigo Medina, parientes y funcionarios de su administración, sin olvidar al ex gobernador de Coahuila y ex presidente del PRI, Humberto Moreira y a su hermano Rubén por el que dragoneó para heredarle la gubernatura y lo encubriera.
          Creo que si no todos, cuando menos un par de ellos fueran procesados y obligados a regresar lo robado de los recursos públicos, el Presidente Peña Nieto mejoraría su imagen y lo comprenderán muchos de los que están resentidos con él.
          Si se atiende como se debe a quienes reclaman justicia para sus muertos y desaparecidos y si Osorio Chong funciona, como se espera, resolviendo atinadamente el conflicto de la CNTE sin injerencia de Aurelio Nuño, el país se reordenará.
          Y si hay reestructuración del gabinete presidencial como ya se siente….uffff ¡que mejor!
          Puedo asegurar que si hay concordia nacional, vamos a poder enfrentar mejor los próximos años, que se pronostican, serán más difíciles que el actual.
          Repito y no me cansaré de hacerlo: No somos una nación vencida y sin recursos.           
          Saldremos adelante como siempre lo hemos hecho.
          Venceremos la adversidad, como venga y de donde venga.
          ¡México, creo en ti!
   
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