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Jose Angel Solorio Martinez |
Efectos del flamazo
de la Ley anti-meme…
Si el gasolinazo dejó hechos cenizas a los diputados federales
tamaulipecos que levantaron el dedo en el Congreso de
la Unión, para aprobarlo, la Ley anti-meme dejó para el arrastre a todos los
legisladores que “sin leerla” –como reconoció torpemente Susana Hernández
Flores, parlamentaria tricolor hermana del ex gobernador Eugenio-
Si el gasolinazo dejó hechos cenizas
a los diputados federales tamaulipecos que levantaron el dedo la aprobaron por
razones inexplicables pero sencillas de inferir.
Nunca una Ley, había dejado tan
expuestos a los diputados tamaulipecos. Ni siquiera aquella con la cual el
gobernador Marte R. Gómez quiso poner a cuota a los solteros del estado. El
reynosense, al parecer algo homofóbico, decidió legislar para evitar que los
solteros maduros inundaran la sociedad en la indecencia con los efectos –para
él perniciosos y hasta vergonzantes- de sus exóticos gustos y devaneos.
Finalmente ese ordenamiento fue
vetado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y los entonces homosexuales
de la época vivieron felices en sus respectivos tálamos.
(Aunque se afirma, que el gobernador
hacía razias de chicos con preferencias sexuales diferentes y ordenaba dejarlos
en las fronteras de los estados de Veracruz y San Luis Potosí.
Medida, que a decir de muchos
tamaulipecos, no funcionó porque los delicados jovencitos y otros no tan
jóvenes, regresaban alegremente por el grande amor a su tierra y a sus efebos).
Marte, pasó a la historia por su
relevante acción de amigo del agrarismo y del impulso de proyectos productivos
agropecuarios. Y no, por ese error garrafal que la Constitución le obligó a
enmendar. No es el caso de los diputados tamaulipecos. La mayoría de los
ciudadanos, visualizaron a los representantes que tienen en el Congreso y sus
alcances como políticos, como legisladores y como ciudadanos.
¿Cuántos diputados cancelaron con
ello su crecimiento político en sus solares de origen?..
¿Cuántos resultaron sin lastimaduras,
luego de la grotesca actitud para dar el visto bueno a una Ley a todas luces
obscena por lo anti Constitucional?..
Muy pocos de ellos, tienen la
posibilidad de reinventarse ante la magnitud de su impericia.
No hablemos ya de los del PRI. A
leguas se nota que vendieron su amor por unos pesos.
Unos porque sabían lo que hacían; otros como
el Aguacate Morris, la inefable Susana Hernández, y la diputada reynosense
Amelia García votaron por porque no sabían el engendro que creaban.
¿Qué diputado priista, podrá ser
candidato con posibilidades el 2018?...
La neta: ninguno.
La neta: ninguno.
Del PAN, la más visible víctima del
quemón, es el conductor de la mayoría panista, el matamorense Carlos García, a
quien su amigos le dicen Chito. Aunque nadie le ha pedido explicaciones de su
conducta, no se ve que pueda tener capacidad para hilar argumentos coherentes.
Es sin duda, el principal actor en esta comedia de trágicas equivocaciones.
¿Le cobrará el electorado matamorense
–quiere ser alcalde el angelito- su pecado?..
Esperemos que sí.
Estos políticos nos han dejado el
único instrumento didáctico para educar a esa clase política que no ha podido
sacudirse el cieno del viejo sistema político tamaulipeco: el voto
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